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Elige personas apasionadas, no obsesivas.


En lo cotidiano, las personas obsesivas con su trabajo, tienen altos costos, en lo personal y en el plano relacional. Aquellos que son apasionados, por su parte, contagian dinamismo, energía, ganas de llegar a la meta a través del entusiasmo compartiendo la visión y la alegría.

En las clases de  liderazgo realizamos un ejercicio que consiste en dividir la pizarra en dos partes. En una escribimos la palabra OBSESIÓN  y en la otra PASIÓN. 

Seguidamente les pedimos que digan en voz alta las asociaciones que hacen con cada palabra. La potencia del resultado es sorprendente. La palabra obsesión tiene connotaciones negativas en la opinión de las personas y la palabra pasión positivas.  

Amor, entrega, esfuerzo, entusiasmo son palabras comunes que se relacionan con pasión. Por otra parte con obsesión se relacionan maníaco, obnubilado, tozudo, ofuscado. 

Lo que resulta tan claro en la teoría, no se ve con tanta claridad en la práctica. Es habitual estudiar casos reales en nuestras clases para comprender y dejar de manifiesto las consecuencias de actitudes obsesivas versus aquellas apasionadas. En las primeras encontramos ejemplos de catástrofes, tragedias o finales con consecuencias lamentables. En contraposición las acciones apasionadas nos llevan a epílogos motivantes, llenos de luz y esperanzas.  

¨Soy un obsesivo del trabajo¨ es una frase escuchada de aquellos que quieren demostrar que se esfuerzan mucho y priorizan el trabajo y la consecución de metas ante todo. 

En lo cotidiano, las personas obsesivas con su trabajo, tienen altos costos, en lo personal y en el plano relacional. Aquellos que son apasionados, por su parte, contagian dinamismo, energía, ganas de llegar a la meta a través del entusiasmo compartiendo la visión y la alegría.  

Un pensamiento típico de un obsesivo es el fin justifica los medios (frase original de Maquiavelo y muy utilizada por Napoleón). En la práctica, esos “medios” implican romper relaciones, no cumplir la palabra, descuidar los vínculos familiares, incluso hasta abandonar los propios valores.  

Construya sus equipos con personas apasionadas.